Parte III B. Ciclo económico permanente y trampa de la pobreza

La crisis suele asociarse al ciclo pero es solo una de sus etapas. Por siglos, las crisis económicas fueron ocasionadas por malas cosechas, catástrofes naturales, pestes o incluso guerras.
Sin embargo, en las economías capitalistas modernas, los ciclos ya no parecen responder principalmente a fenómenos naturales, sino a decisiones humanas tomadas por unos pocos y que impactan sobre millones de personas, especialmente aquellas vinculadas a la política monetaria y fiscal.

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SERIE: DESNACIONALIZACIÓN DE LA BANCA: bases para una reforma monetaria en Uruguay

Este trabajo, ciclo económico permanente y trampa de la pobreza, forma parte de una serie dedicada a sentar las bases de una propuesta de reforma monetaria en Uruguay, orientada a devolver el dinero a la población y limitar el monopolio estatal.

Corresponde a la parte III que explica el origen estatal de las crisis recurrentes, con los ciclos económicos: la teoría del capital, y la expansión artificial del crédito vía reserva fraccionaria.

La entrega anterior de la serie: Tiempo, ahorro y capital: las lecciones del náufrago se refiere a una breve explicación austríaca de la teoría del capital.

Introducción: de los ciclos naturales a los políticos

Si la existencia depende de los recursos que logramos disponer, podemos afirmar que la vida gira en torno a la economía, acciones humanas realizadas con la esperanza de alcanzar situaciones cada vez más favorables.

El ciclo económico es un modelo agregado (macroeconómico), una representación de la suma de acciones económicas de cada agente participante en la actividad.

Compuesto por acciones de decisiones individuales, y como la realidad humana es heterogénea, un determinado resultado global (grandes números) no significa que impacte de igual forma en la vida de todas las personas.

Como expongo más adelante la crisis, que suele asociarse al ciclo, es solo una de sus etapas. Durante siglos, las crisis económicas fueron ocasionadas por malas cosechas, catástrofes naturales, pestes o incluso guerras.

Sin embargo, en las economías capitalistas modernas, los ciclos ya no parecen responder principalmente a fenómenos naturales, sino a decisiones humanas tomadas por unos pocos y que impactan sobre millones de personas, especialmente aquellas vinculadas a la política monetaria y fiscal.

Comprender cómo se originan estos ciclos resulta fundamental para entender por qué la moneda no debería permanecer bajo control estatal, y es el objetivo central de la serie a la que pertenece esta publicación.

Ciencia: fenómenos y sus modelos.

En la economía, como en cualquier ciencia humana, las personas son motivadas por la búsqueda de conocimiento.

Benjamín Franklin, uno de los padres fundadores y destacado político del país del norte, que también era científico, estudió el fenómeno natural de la electricidad.

El científico Benjamín Franklin remontando la cometa en su experimento con los rayos y la electricidad. Importancia del conocimiento científico.
El científico Benjamín Franklin y su experimento de conducción de la electricidad

Años más tarde, además de protegernos de los efectos negativos con el pararrayos que inventó, logramos dominar esa forma particular de energía natural.

Ciencia y bienestar

La hemos podido crear, manipular y usar en nuestro beneficio, hasta el punto que hoy, en algunos contextos, la electricidad es tan vital como el agua o el alimento.

La búsqueda del conocimiento sobre los fenómenos estudiados tiene como finalidad comprenderlos y dominarlos, para minimizar sus efectos adversos y potenciar sus beneficios.

Es mejor dejar que el comportamiento humano libre, en esa búsqueda de superación, produzca el beneficio a la sociedad en su conjunto, tal como lo describió hace 250 años el científico economista Adam Smith.

Los efectos devastadores de algunos avances científicos no son fruto de inventores independientes, sino de acciones deliberadas de gobiernos que fuerzan la ciencia y coaccionan a los científicos para sus fines políticos; una realidad que Murray Rothbard describe a la perfección en Ciencia, tecnología y gobierno.

Al igual que en cualquier ciencia, la economía busca conocer a fondo los fenómenos económicos, para maximizar los efectos benéficos y evitar los comportamientos que produzcan resultados adversos.

¿Qué es un ciclo económico?

Los ciclos económicos son fluctuaciones en el tiempo de la producción total de bienes y servicios de una economía, medida habitualmente a través del Producto Interno Bruto (PIB).

El llamado producto real (PIB real), intenta expresar la cantidad de esos bienes a disposición de las familias, los producidos por y para la sociedad, que se comparan respecto de una tendencia (la tendencia del PIB), que indica una especie de línea de crecimiento promedio.

La fluctuación de la producción en torno a la tendencia presenta un comportamiento ondulatorio que se asemeja, en su forma estilizada, a funciones matemáticas trigonométricas, como el seno o el coseno, y la “concavidad” que asuma la “curva”, nos muestra el paso por las etapas.

Etapas temporales del ciclo estilizado

Etapas estilizadas del ciclo económico. Ciclo económico permanente y trampa de la pobreza

En el tiempo, el “ritmo” de los niveles de producción determina las fases: la economía crece(expansión), luego llega a un máximo relativo (cima); posteriormente cuando se comienza a producir menos, aparece la etapa de la recesión (crisis).

La producción continúa cayendo con el paso de los meses hasta que se alcanza un mínimo relativo (fondo o valle) que solo puede identificarse con posterioridad, una vez producido el cambio de fase a la de recuperación de la economía, con esa nueva expansión, se inicia otro ciclo.

Aunque las etapas son esencialmente similares en cada ciclo, ninguno es igual a otro, ni en duración ni en magnitud, porque los agentes económicos que participan (familias, empresas, Estado y sector externo) toman decisiones diferentes, y en ese agregado los resultados nunca coinciden.

Causas viejas y nuevas

Antiguamente, las buenas cosechas generaban etapas alcistas de relativa abundancia y las malas cosechas provocaban períodos bajistas de escasez y hambruna.

Hoy, si falla la cosecha en un lugar, la deficiencia puede ser abastecida por la abundancia de otra región. El mercado se encarga rápidamente de llegar en tiempo y forma a suplir cada necesidad, si es que no hay algún entorpecimiento legal.

La tecnología y la técnica aplicada han minimizado, o casi eliminado, los ciclos provocados por causas naturales, y quedan aquellos generados artificialmente por la intervención coactiva del estado, incluidas las guerras.

El ciclo de la economía uruguaya

El cuadro muestra el comportamiento cíclico de la producción del Uruguay desde 1998, con crisis pronunciadas por nuestra alta exposición a las crisis externas, como la del 2002 con una contracción en el fondo de 7,7% y en 2020 de 7,4%

PIB real y el crecimiento de la economía uruguaya desde 1998 a 2025. Ciclo económico permanente y trampa de la pobreza

En esta oportunidad, continuando con la justificación de por qué es necesario devolver la moneda a la población, expongo las teorías de los ciclos económicos; no solo las tradicionales que se enseñan habitualmente, sino también la teoría que, a mi juicio, los explica a la perfección: la austríaca.

Teorías del ciclo económico según el origen: natural, demanda, político, monetario y austríaco.

Las diferentes teorías explicativas buscan conocer cuál es el origen de la caída de la actividad económica, lo que se conoce como crisis o recesión, y que, cuando el fenómeno se prolonga en el tiempo, lo llamamos depresión económica.

Que la actividad mengüe significa que se están produciendo menos bienes que en un período anterior, implicando menor disponibilidad de bienes presentes y/o futuros, incluidos los de orden superior (de capital).

Origen natural de las crisis

La caída en la producción de alimentos solía deberse a fenómenos naturales, como las plagas de langostas o las sequías prolongadas.

La propia tradición bíblica recuerda estos ciclos en el relato de las plagas, así como la época de las vacas gordas y las vacas flacas, del antiguo Egipto.

Las manchas solares y las antiguas teorias explicativas de los ciclos económicos. Ciclo económico permanente y trampa de la pobreza
Las manchas solares y las antiguas teorías explicativas de los ciclos económicos

Las primeras explicaciones científicas buscaron el origen de estas crisis en factores como las manchas solares, por su posible impacto sobre las cosechas; cuando la producción disminuía eran más pobres.

En la Europa preindustrial, las hambrunas eran recurrentes cada cierta cantidad de años, y sólo después de superado el fenómeno adverso, las cosechas tendían a normalizarse y comenzaban períodos de mayor prosperidad.

Hoy, muchos de esos riesgos pueden mitigarse mediante tecnología, monitoreo satelital, plaguicidas y estudios entomológicos, lo que permite reducir considerablemente sus efectos adversos.

Origen en la demanda agregada (Keynesiana)

El economista británico John M. Keynes desarrolló sus explicaciones difundidas a partir de su más conocido libro: Teoría General del Empleo, el Interés y el Dinero de 1936.

Según esta teoría, las crisis se producen por insuficiencia o caída de la demanda agregada, es decir, una disminución del gasto global de los agentes económicos antes mencionados.

Esa caída se traduce en menores ventas, reducción del ingreso empresarial y menor empleo agregado, desencadenando así la crisis económica.

De los dos “motores” de la economía identificados por Keynes: la inversión privada y el gasto estatal; el primero era considerado inestable y sujeto a supuestos “espíritus animales”, por lo que el gasto público aparecía como el factor clave.

Las recetas K

Las medidas sugeridas eran exactamente lo que cualquier político profesional había esperado toda su vida: en manos del gobierno estaría la reactivación económica y la salvación de las masas, el gasto era la poderosa herramienta para impulsar la recuperación económica.

En la etapa de recesión se debería fomentar la inversión privada o aumentar el gasto público, ante una ligera contracción habría que facilitar el crédito, reduciendo el interés mediante política monetaria, para estimular la inversión privada, así restablecer la demanda agregada y alcanzar el pleno empleo.

En una contracción severa, el gobernante podría incluso incurrir en déficits presupuestarios, invirtiendo en obras públicas o concediendo subvenciones a los sectores más perjudicados.

Inconsistencia teórica

A pesar del sugestivo título del libro, la obra de Keynes presenta una explicación parcial y estática de la realidad, con supuestos tan simplificadores como irreales.

Como su cortísimo plazo, precios desde un margen (markup) por sobre los costos, un interés como precio del dinero (no su poder adquisitivo) y la existencia de un multiplicador “mágico” del gasto.

El “markup” refería al valor objetivo que los primeros clásicos no habían terminado de resolver, cuando se encontraron con la paradoja del valor. Se asociaba además otras variables con una relación económica real discutible.

Muchas de estas ideas quedaron superadas desde que Carl Menger explicara en 1871, en Principios de Economía, la teoría subjetiva del valor, dando respuesta a los problemas no resueltos por la teoría objetiva del valor-trabajo y a las interpretaciones derivadas de ella.

Los posteriores desarrollos como los de L. Mises y del nobel de economía de 1974, Von Hayek, nos legaron el interés surgido por las preferencias temporales o la imposibilidad del cálculo en una economía centralizada, o los efectos en el tiempo de la permanente intervención estatal.

Problemas prácticos

Los problemas teóricos de estos modelos comenzaron a evidenciarse en la realidad con el abuso de las herramientas de política económica, incluyendo la manipulación de la moneda y de las tasas de interés.

A partir de 1971, cuando el entonces presidente de Estados Unidos Richard Nixon, eliminó el patrón oro como ancla del dólar y del gasto político, comenzaron a experimentarse fenómenos contrarios a los explicados por Keynes, como creciente inflación y grave crisis económica a la vez: la famosa estanflación.

Teoría del origen político

Gracias a las explicaciones antes referidas, los seguidores de Keynes popularizaron su explicación de la crisis de los años ’30, así los políticos ahora contaban con una excusa a la vez que una herramienta para posicionarse frente a una elección.

Si bien esas explicaciones se basaban en modelos con nula justificación científica, los gobernantes se enteraron que aumentar el gasto era una manera de generar bienestar para muchos en períodos cortos.

Pero cuando el mayor gasto no se basa en mayor producción, luego de las elecciones la economía se acomoda en forma inevitable a la estructura, evidenciado el auge artificial y mostrando la pobreza persistente.

Explicación monetarista

El Monetarismo con la figura del nobel de economía en 1976, el economista Milton Friedman, representante de la escuela de Chicago, enfatiza que los errores de los bancos centrales al contraer bruscamente la oferta de dinero transforman desaceleraciones normales en grandes depresiones.

No enfatizan tanto el origen sino las medidas que sugieren de control de la crisis de tipo monetaria.

Para los monetaristas, la estabilidad económica depende fundamentalmente de mantener un crecimiento moderado y previsible de la oferta de dinero, evitando intervenciones discrecionales que alteren el funcionamiento del mercado.

El origen austríaco del ciclo

Exponentes de la escuela austríaca Ludwig von Mises, Friedrich Hayek, Jesús Huerta de Soto, Murray Rothbard e Israel Kirzner.
Exponentes de la escuela austríaca Ludwig von Mises, Friedrich Hayek, Jesús Huerta de Soto, Murray Rothbard e Israel Kirzner.

Reconocidos economistas de tradición austríaca como Menger, Mises, Hayek, Rothbard, Huerta de Soto, contrarios a las ideas de Keynes, son tajantes en cuanto a la adoptación políticas de intervención, porque se argumenta que dichas medidas más que solucionar problemas son las que los causan.

Sostienen que los ciclos económicos son causados por la expansión del crédito y la manipulación de las tasas de interés por parte de los bancos centrales.

Según esta teoría, cuando un banco central reduce artificialmente las tasas de interés, se induce una expansión crediticia que lleva a una mala asignación de recursos, ya que los empresarios inician proyectos de inversión que no son sostenibles a largo plazo.

Esta sobreinversión eventualmente se convierte en insostenible, llevando a una corrección del mercado, o recesión, donde los proyectos no viables son liquidados y la economía se reajusta a su estado natural.

“En el mercado puramente libre y sin trabas, no habrá ningún conjunto de errores, ya que los empresarios no cometerán todos los errores al mismo tiempo”.

Murray N. RothbardAmerica’s Great Depression

Los austriacos, que remontan su tradición a los escolásticos españoles, conocían los efectos que sobre la economía producía la introducción de nuevo dinero, y sus explicaciones se basan en la serie de distorsiones de cualquier tipo de intervención, no solo la monetaria.

Ciclo económico permanente y trampa de la pobreza

Las inversiones mal hechas se evidencian y la escasez por ese gasto anterior sin mayor producción, termina ajustando a todos, o por lo menos a amplios sectores de la sociedad, la crisis inevitable aparece con mayor desempleo y pobreza creciente.

Con el tiempo, la intervención permanente distorsiona la estructura productiva y las expectativas de las personas, generando crisis recurrentes y una pobreza persistente durante años.

Hasta que se restituya el orden económico de las cuentas públicas y se pase se una estructura basada en redes clientelares y protecciones que impide a la población los esfuerzos por mejorar vean sus frutos, a una basada en satisfacer de la mejor forma a la población.

En la siguiente publicación describiré con más detalle los efectos que sobre la economía tienen el monopolio del dinero por parte del estado con el banco central.

Conclusión

Los ciclos económicos no son accidentes inevitables de la vida moderna ni fenómenos misteriosos provocados únicamente por factores externos.

A lo largo de la historia, las crisis tuvieron distintos orígenes: primero fueron principalmente naturales; luego, con el avance de los estados modernos y del monopolio monetario, pasaron a estar cada vez más vinculadas a decisiones políticas y monetarias.

Las teorías tradicionales han intentado explicar estos procesos desde distintos enfoques, aunque muchas veces concentrándose únicamente en los síntomas y no en las causas profundas.

La experiencia histórica del último siglo muestra que la manipulación monetaria, el crédito artificial y el gasto político sostenido generan expansiones ficticias que inevitablemente terminan en ajustes dolorosos.

Cuando el crecimiento económico se sostiene sobre emisión, endeudamiento o subsidios permanentes, la estructura productiva se distorsiona.

Se incentivan inversiones inviables, se desalienta el ahorro genuino y se deteriora el cálculo económico. El resultado final suele ser una combinación de inflación, menor productividad, aumento de la dependencia estatal y pobreza persistente.

La teoría austríaca del ciclo económico ofrece una explicación más consistente de estos procesos al vincular las crisis con la expansión artificial del crédito y con la intervención estatal sobre la moneda y las tasas de interés.

Desde esta perspectiva, las recesiones no son el problema original, sino la consecuencia inevitable de desequilibrios acumulados durante los períodos de auge artificial.

Por ello, comprender el origen real de los ciclos económicos resulta fundamental para debatir el papel del Estado, del banco central y del sistema monetario.

Mientras la moneda continúe siendo utilizada como herramienta política, las economías seguirán expuestas a crisis recurrentes, pérdida del poder adquisitivo y deterioro social.

Bibliografía y términos claves

Friedman, Milton (1968). The Role of Monetary Policy. American Economic Review.

Hayek, Friedrich A. (1931). Prices and Production. Londres: Routledge.

Huerta de Soto, Jesús (2006). Dinero, Crédito Bancario y Ciclos Económicos. Madrid: Unión Editorial.

Jevons, William Stanley (1875). Commercial Crises and Sun-Spots. Nature.

Keynes, John Maynard (1936). Teoría General del Empleo, el Interés y el Dinero. Londres: Macmillan.

Menger, Carl (1871). Principios de Economía Política. Viena.

Mises, Ludwig von (1912). La teoría del dinero y del crédito.

Rothbard, Murray N. (1963). Americas Great Depression. Princeton.

Rothbard, Murray N. (1983). Ciencia, Tecnología y Gobierno. Ludwig von Mises Institute.

Smith, Adam (1776). La riqueza de las naciones. Londres.

Términos clave

Paradoja del valor (o del agua y los diamantes): es la contradicción clásica de que el agua, siendo vital, es barata, mientras que los diamantes, siendo prescindibles, son carísimos.

Se resuelve con la ley de utilidad marginal decreciente descubierta por Menger (1871), Stanley Gebons (1871) y Walras (1874): el precio no depende de la utilidad total de un bien, sino del valor que aporta la última unidad disponible, la cual es mínima para el agua abundante y altísima para los diamantes escasos.

Supuesto del cortísimo plazo (o corto plazo marshaliano): si bien Keynes usa el término “short period” en el capítulo 18 de su libro, posteriores autores si lo han referido como cortísimo, por ser un recurso analítico extremo.

Donde absolutamente nada cambia del lado de la oferta (el stock de capital está congelado, la tecnología es fija y los salarios nominales están completamente «atrapados» o rígidos). En este escenario, la producción depende única y exclusivamente de la demanda.

Teoría de las machas solares: En el ámbito de los ciclos económicos, William Stanley Jevons, uno de los fundadores de la economía neoclásica y de la teoría de la utilidad marginal, propuso la primera versión en 1875.

En el siglo XIX, la economía dependía fuertemente de la agricultura. Jevons teorizó que la radiación de las manchas solares alteraba el clima de la Tierra, malas condiciones climáticas provocaban malas cosechas.

Se encarecían los alimentos, reducía el poder de compra de la población e impactaba de forma encadenada a la industria manufacturera y al sistema bancario, desatando una recesión general.

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2 comentarios

  1. Excelente arriculo como siempre, logra dar un muy buen pantallazo sobre las corrientes de pensamiento económico frente a los ciclos. Espero con ansias la parte IV.

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